El Santo Manto o Sábana Santa, que una sólida y sustentada teoría señala como el manto que envolvió el cuerpo del Señor Jesús, es una fina pieza de lino de 95 cm de ancho y 4.28 m de largo (exactamente 8 por 2 cubits, la antigua medida usada en Israel).
El manto lleva la imagen detallada del frente y la espalda de un hombre que fue crucificado de manera idéntica a Jesús de Nazaret según describen las Escrituras.
Historia
Los Evangelios relatan que el manto que envolvió a Jesús estaba plegado. El manto habría sido recogido y custodiado por los primeros cristianos. Para los judíos, el manto que había rodeado un cadáver era un objeto impuro que no podía ser expuesto.
En el año 525, durante la restauración de la Iglesia de Santa Sofía de Edessa, se registra el descubrimiento de una imagen de Jesús llamada acheropita, que significa "no hecha por mano humana" y que posteriormente fue llamada mandylion, que quiere decir "pañuelo". Numerosos testimonios la relacionan con el Sudario.
En el año 944, los ejércitos bizantinos, en el curso de una campaña contra el sultanato árabe de Edessa, se apoderan de la Sábana Santa y la llevan solemnemente a Constantinopla el 16 de agosto. La Sábana fue plegada ocho veces de manera que sólo se viera el rostro.
En el año 1147, Luis VII, Rey de Francia, durante su visita a Constantinopla, venera el Sudario. Y en 1204, Robert de Clary, cronista de la IV Cruzada, escribe: "Todos los Viernes el Sudario es expuesta en Constantinopla, pero ninguno sabe qué ha sido de la tela después que fuera saqueada la ciudad". La Sábana desaparece de Constantinopla y es probable que el temor a las excomuniones que pesaban sobre los ladrones de reliquias, haya alentado su ocultamiento. Diversos historiadores suponen que la reliquia fue llevada a Europa y conservada durante un siglo y medio por los Templarios.
En 1356, un cruzado llamado Geoffroy de Charny, entrega el Sudario a los canónigos de Lirey, cerca de Troyes, en Francia. Geoffroy explicó que había poseído el Sudario por tres años, después de la disolución de los Templarios.
Para 1453, Margarita de Charny, descendiente de Groffroy, cede el Sudario a Ana de Lusignano, esposa del Duque Ludovico de Savoia, quien lo llevaría a Chambéry. La noche del 3 de diciembre de 1532, ocurre un incendio en Chambéry y la urna de madera revestida de plata que guarda el Sudario se quema en una esquina y algunas gotas de plata derretida atraviesa el lino plegado. Dos años después, algunas monjas coserían los parches que son visibles actualmente.
El 1 de junio de 1694 se coloca definitivamente el Sudario en la Capilla del Arquitecto Guarino Guarini, anexa al Domo de Turín. Aquel mismo año el beato Sebastiano Valfré refuerza los bordes y los remiendos.
En 1898 es tomada la primer fotografía por el abogado Secondo Pia entre el 25 y el 28 de mayo. Con ello se inician los estudios médico-legales. En 1931 durante la exhibición por el matrimonio de Umberto de Savoia, el Sudario es fotografiado por el fotógrafo profesional Giuseppe Enrie.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Sudario es oculto en el Santuario de Montevergine del 25 de septiembre de 1939 al 28 de octubre de 1946.
Del 16 al 18 de Junio de 1969 se produce un reconocimiento de la reliquia de parte de una comisión de estudio nombrada por el Cardenal Michele Pellegrino. Se realiza la primera fotografía a colores, tomada por Giovanni Battista Judica Cordiglia.
El 13 de abril de 1980, durante su visita a Turín, el Papa Juan Pablo II venera el Sudario.
El 21 de abril de 1988 se toman la primeras porciones de la reliquia para la prueba del Carbono 14.
El 18 de abril de 1998 se inicia una exhibición con motivo del Jubileo del año 2000.
Estudios científicos.
Se han llevado a cabo diversas pruebas sobre la Sábana Santa de Turín desde que se permitió por primera vez a los científicos investigarla en 1969, lo que incluye exámenes físicos, análisis químicos y dataciones mediante radiocarbono. Los exámenes iniciales condujeron a la formación en Turín de una Comisión de 11 miembros integrada por científicos y asesores, y en 1977 vio la luz el Shroud of Turin Research Project (STURP – “Proyecto de Investigación de la Sábana Santa de Turín”).
Sus hallazgos, basados en una amplia gama de rigurosas pruebas científicas, fueron hechos públicos en 1981, declarando entonces esta Comisión oficialmente:
“Podemos afirmar por ahora que la imagen del Sudario es la forma humana real de un hombre azotado y crucificado. No es la obra de un artista. Las manchas de sangre contienen restos de hemoglobina y también dan positivo en las pruebas de albúmina. La imagen sigue siendo un misterio por ahora, y hasta que no se realicen nuevos exámenes químicos, quizás por parte de este mismo grupo de científicos o por otros en el futuro, la incógnita seguirá sin estar resuelta.”
Los investigadores no encontraron rastro alguno de pigmentos artificiales, lo que significa que la imagen fue proyectada a partir de un cuerpo humano real, aunque la pregunta de cómo ocurrió algo así aún sigue sin respuesta.
La datación del lienzo mediante radiocarbono reveló que el material del sudario databa de un intervalo comprendido entre los años 1260 y 1390, una revelación asombrosa que contradecía la cronología de la muerte de Jesús. Pero se criticaron estas conclusiones afirmando que las muestras de tela analizadas procedían de los parches más modernos, y no del tejido original.
El cuerpo en la Sábana Santa
Las manchas señalan las heridas y la sangre del cadáver que envolvió la Sábana Santa. Las imágenes del lienzo parecen mostrar un cuerpo marcado por cortes de casi todas las formas; en él se pueden apreciar huellas de pinchazos, heridas profundas y cortes lineales. En una de las manos hay una marca redonda producto de una perforación, y heridas punzantes similares de gran tamaño se pueden observar también en los pies.
Se interpreta por lo general que el rostro del hombre con barba del sudario está hinchado y deformado por haber sido golpeado con fuerza. Las manchas de sangre parecen estar por todas partes, especialmente en torno a la cara y a ambos brazos.
Ultimas investigaciones
Recientemente la investigadora italiana Bárbara Frale encontró que en la tela del Sudario hay restos de un certificado de sepultura donde el nombre del difunto resultó ser Iesus Nazarenus (Jesús de Nazareth). A continuación comparto el vídeo donde se explica esta investigación:
En el año 2012, el artista de computación Ray Downing logró escanear y digitalizar el Sudario para posteriormente separar el cuerpo del resto de la tela y convertirlo en un modelo 3D obteniendo lo que se cree son el verdadero rostro y cuerpo de Jesús. En la imagen pueden verse claramente las heridas dejadas por los latigazos, así como las marcas de los clavos en pies y manos, las marcas de la corona de espinas y la herida del costado. He aquí el resultado:
"Es poco probable que la ciencia consiga responder convincentemente a los numerosos interrogantes que plantea el Sudario. Será necesario por tanto recurrir a la fe para contestar a las preguntas que no tienen una clara respuesta."
Paolo Di Lazzaro. Físico e investigador de la Sábana Santa.
Que Dios te llene de bendiciones.

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