En toda relación, ya sea de amistad, laboral, familiar o de cualquier otro tipo, tarde o temprano surgen conflictos y por lo mismo hay que estar preparados para superarlos. ¿Qué hacer cuando alguien falla? ¿Cuáles son las pautas a seguir para una correcta corrección?
En esta ocasión hablaremos acerca de los Arcángeles, que como ya vimos en el tema anterior pertenecen al octavo coro de la Jerarquía Celestial y son los únicos ángeles de los que se sabe con certeza que tienen nombre propio.
Como vimos en el tema anterior, San Dionisio, desarrolló dentro de su predicación la "Jerarquía Celestial" organizada en nueve coros angélicos, los cuales están divididos en tres jerarquías.
En la oración del Credo, profesamos que creemos en Dios Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Los ángeles transitan entre ambas realidades, pues forman parte de nuestra vida espiritual y de nuestra vida cotidiana.
Cuando se trata de la Iglesia Católica y de la ciencia tendemos a escuchar acerca del asunto de Galileo. San Juan Pablo II se disculpó por varios aspectos sobre la forma como la Iglesia lidió con Galileo, pero es mucho más complicado de lo que a los científicos post-modernos les gusta hacer creer.
Galileo es utilizado por los Racionalistas para atacar la fe. Es pintar a la Iglesia como anti-ciencia y supersticiosa.